Revista Académica SIC, Sostenibilidad. Innovación y Ciencias empresariales

Sección Oportunidad de expresión

Edición 09

Enero-junio, 2026

 

ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA: UNA RUTA HACIA UN DESARROLLO MÁS HUMANO Y SOSTENIBLE

 

Karen Elena Barboza Segura

Bachiller en Dirección de empresas Universidad Fundepos

kbarbozasegura09@hotmail.com

 

Maria José Sandí Chaves

Bachiller en Dirección de empresas Universidad Fundepos

m.sandi0616@gmail.com

 

Maynor Araya Reyes

Bachiller en Dirección de empresas Universidad Fundepos

kamaycanor@gmail.com

 

Yuri Aníbal Taleno Hondoy

Bachiller en Dirección de empresas Universidad Fundepos

yury.taleno@gmail.com

 

Resumen

La Economía Social y Solidaria (ESS) surge como una alternativa frente a las crecientes desigualdades económicas y sociales, priorizando valores como equidad, justicia, cooperación y sostenibilidad. Más que una teoría, es un modelo basado en la participación democrática y la solidaridad comunitaria. En Costa Rica, la ESS tiene raíces profundas gracias a cooperativas, asociaciones solidaristas y proyectos comunales que han impulsado el desarrollo socioeconómico sin sacrificar la justicia social. Sin embargo, enfrenta desafíos importantes: falta de apoyo político y visibilidad, carencias en administración y tecnología, desinterés generacional, brecha digital y dependencia financiera. A pesar de estas limitaciones, la ESS ha logrado avances significativos: fortalecimiento del sector cooperativo, consolidación del solidarismo con más de 1.500 asociaciones, y proyectos sostenibles como reciclaje, economía circular y turismo rural. Para garantizar su permanencia, se requiere innovación tecnológica, educación en liderazgo solidario, estrategias de mercado sostenibles y políticas públicas que reconozcan su papel en el desarrollo nacional. Costa Rica tiene condiciones para convertirse en líder regional en ESS, integrando progreso económico con equidad social y sostenibilidad ambiental. El futuro deseado es una economía centrada en la vida y el bienestar colectivo, donde el verdadero progreso se mida en solidaridad y justicia, no solo en acumulación material.

Palabras clave: Economía Social y Solidaria (ESS), Cooperativas, Solidarismo, Brecha digital, Sostenibilidad, Políticas públicas

Recibido: 4 de noviembre 2025

Aceptado: 24 de noviembre 2025

 

 

SOCIAL AND SOLIDARITY ECONOMY: A PATH TOWARDS A MORE HUMANE AND SUSTAINABLE DEVELOPMENT

 

Abstract

The Social and Solidarity Economy (SSE) emerges as an alternative to growing economic and social inequalities, prioritizing values such as equity, justice, cooperation, and sustainability. More than an economic theory, it is a model based on democratic participation and community solidarity. In Costa Rica, SSE has deep roots through cooperatives, solidarist associations, and community projects that have driven socioeconomic development without sacrificing social justice. However, it faces significant challenges: lack of political support and visibility, deficiencies in management and technology, generational disengagement, digital divide, and financial dependence. Despite these limitations, SSE has achieved notable progress: strengthening the cooperative sector, consolidating solidarism with more than 1,500 associations, and promoting sustainable projects such as recycling, circular economy, organic production, and rural tourism. To ensure its continuity, technological innovation, education in solidarity leadership, sustainable market strategies, and public policies recognizing its role in national development are essential.

Costa Rica has the conditions to become a regional leader in SSE, integrating economic progress with social equity and environmental sustainability. The desired future is an economy centered on life and collective well-being, where true progress is measured by solidarity and justice rather than material accumulation.

 

Keywords: Social and Solidarity Economy (SSE), Cooperatives, Solidarism, Digital divide, Sustainability, Public policies

Received: November 4, 2025

Accepted: November 24, 2025

 

 

Introducción

Vivimos en una era en la que las desigualdades económicas y sociales parecen estar creciendo de manera continua. En un sistema que da prioridad a la competencia y a los beneficios individuales, buscar el bienestar colectivo se ha vuelto un reto complicado. La Economía Social y Solidaria (ESS), en este contexto, se presenta como una opción auténtica y humana que intenta balancear los intereses económicos con valores de la sociedad, tales como la equidad, la justicia, la cooperación y la sostenibilidad. La ESS es más que una teoría económica; es una propuesta de vida fundamentada en la cooperación entre comunidades y personas, la participación democrática y el respeto mutuo.

Este enfoque tiene profundas raíces en Costa Rica. Las asociaciones cooperativas, las de solidaridad y las comunales han tenido un rol fundamental en el progreso socioeconómico nacional durante décadas. Los proyectos de la comunidad, las cooperativas agrícolas y las organizaciones de trabajadores son ejemplos que muestran que se puede producir desarrollo económico sin sacrificar la justicia social. El Movimiento Solidarista, INFOCOOP y varios programas de carácter comunal han aportado considerablemente a la consolidación de este modelo. Sin embargo, a pesar de estos progresos, la ESS afronta una serie de desafíos que amenazan su permanencia y su efecto en la sociedad de Costa Rica.

 

Desarrollo de planteamiento crítico: Visualización de la ESS en Costa Rica

En Costa Rica, la Economía Social y Solidaria se percibe como un modelo que une el progreso económico con la equidad social y la sostenibilidad del medio ambiente. A lo largo del tiempo, ha colaborado en la disminución de diferencias de equidad, el impulso a la unidad comunitaria y el surgimiento de trabajo digno, sobre todo en áreas rurales. Sin embargo, su visibilidad en el ámbito público continúa siendo limitada. La ESS a menudo se considera una opción secundaria con respecto a la economía de mercado tradicional, cuando en realidad es un instrumento eficiente para lograr el desarrollo humano sostenible.

En años recientes, el país ha experimentado una atracción reciente por los principios de sostenibilidad y cooperación, particularmente entre jóvenes emprendedores que tienen la intención de crear modelos de negocio con una misión social. No obstante, este interés requiere ser dirigido a través de políticas públicas, incentivos fiscales y espacios para la educación y el entrenamiento que incorporen los principios de solidaridad en la preparación profesional y empresarial.

 

Argumento 1. Desafíos que la ESS afronta en Costa Rica

1.    Ausencia de apoyo político y visibilidad: La ESS, a pesar de su impacto social, continúa sin tener reconocimiento institucional. Es necesario aplicar políticas públicas continuas, programas de fortalecimiento empresarial y líneas de crédito preferenciales que ayuden a su desarrollo y le den un papel más destacado dentro del sistema económico nacional.

2.    Falta de preparación en administración y tecnología: Múltiples organizaciones de solidaridad surgen del espíritu cooperativo, pero no cuentan con instrumentos tecnológicos, financieros y administrativos. Con el fin de competir en un mundo globalizado, es necesario que la innovación y la digitalización sean elementos de este nuevo modelo de solidaridad.

3.    Falta de continuidad generacional: El desinterés de la juventud por unirse al movimiento cooperativo y solidarista pone en riesgo la permanencia del modelo. Es crucial fomentar el liderazgo comunitario, la educación en valores solidarios y el emprendimiento social desde una edad temprana.

4.    Ajuste al cambio y brecha digital: Las cooperativas y las asociaciones deben utilizar herramientas digitales para comunicarse, vender, intercambiar información y fortalecer redes debido a la transformación tecnológica de hoy en día. La ESS tiene que adoptar la tecnología sin sacrificar su esencia humana.

5.    Estabilidad financiera: La autonomía de muchos proyectos solidarios se ve amenazada debido a que dependen de subsidios o apoyos externos. Para asegurar su viabilidad a largo plazo, es fundamental fortalecer los procesos de autogestión y diversificación de ingresos.

 

Argumento 2. Progresos y contribuciones de la ESS en Costa Rica

1.    Impulso del sector cooperativo: El crecimiento de cooperativas de servicios, crédito y ahorro, y agrícolas, así como la creación del INFOCOOP desde los años ochenta han fomentado el desarrollo regional y la generación de empleo. El modelo tiene el potencial de producir un impacto positivo a nivel económico y medioambiental, como lo demuestran CoopeDota R.L. y CoopeTarrazú R.L.

2.    Aseguramiento del movimiento de solidaridad: El solidarismo, con más de 1.500 asociaciones activas en la nación, ha incentivado que los empleados participen en la economía y fomenten el ahorro y la estabilidad del trabajo. El bienestar laboral se ha fortalecido gracias a organizaciones como ASECCSS y ASEBANHVI, que han sido fundamentales.

3.    Fomento de proyectos sustentables y comunitarios: En años recientes, se han desarrollado proyectos comunitarios relacionados con el reciclaje en conjunto, la economía circular, la producción orgánica y el turismo rural. La ESS aporta al desarrollo sostenible desde las comunidades, como se puede ver en ejemplos como ARCOOP (Asociación de Recicladores de San Ramón) y la Asociación para el Desarrollo Integral de Monteverde.

 

Conclusión

¿Podría ser factible proseguir con la economía social y solidaria en Costa Rica?

Sí, no solo es posible, sino que también es esencial fortalecer y mantener la economía social y solidaria en Costa Rica. Este modelo promueve la integración económica, la sostenibilidad medioambiental y el equilibrio de la sociedad, además de impulsar la participación en democracia. No obstante, su permanencia dependerá de la habilidad de la ciudadanía, el sector educativo y el Estado para colaborar de manera coordinada.

La ESS tiene que avanzar incluyendo innovación tecnológica, estrategias de mercado sostenibles y educación en liderazgo solidario, pero sin renunciar a sus principios básicos. Gracias a su tradición cooperativa y a su compromiso con el medioambiente, Costa Rica cuenta con las condiciones necesarias para convertirse en un líder regional en los ámbitos social, humano y sostenible de la economía.

En un futuro que queremos, la ESS pasará de considerarse una opción a ser el eje central de un modelo económico centrado en la vida, el bienestar colectivo y la equidad social. El verdadero progreso de la nación no radicará en tener más, sino en compartir mejor y vivir con mayor equidad y solidaridad.